martes, 16 de diciembre de 2008

Hablemos del manga: Shojo

Hoy hablaré de un género manga muy extendido: el Shojo
Para los que no sepáis qué es, diré en líneas generales que es el “manga para chicas”. Básicamente son historias de corte romántico, tanto realistas (bueno, a juzgar por las situaciones tal vez no tanto) como fantásticas (en el sentido de que están ambientadas en mundos imaginarios, no de que sean la leche, que muchas son una gran mierda)
Desde mi punto de vista iré analizando los diferentes tipos de personajes que suelen aparecer:


LA PROTAGONISTA

Con frecuencia se trata de una adolescente que no destaca demasiado aunque su afán y capacidad de superación personal hacen que no sea mediocre (o al menos lo intenta XD) No es la típica chica perfecta, suele ser más bien insegura e incluso torpe o con nulas habilidades para según qué cosas. Cuantas menos habilidades tenga mejor, ya que así conseguir que el chico que le gusta se enamore de ella será una auténtica odisea y también porque de ese modo las lectoras pueden identificarse con ella. Generalmente es una chica cuando no mona, guapa y no tiene mal físico (aunque no necesariamente tiene que ser una top model o la tía buena de turno)
Es casi imprescindible que ciertas barreras le impidan estar con el chico al que ama: diferente posición social, desengaños amorosos anteriores, presencia de rivales, oposición de los padres, pertenencia a bandos diferentes…
No es raro que la chica aún sea virgen y que incluso no haya besado a un chico antes (da mucha importancia a su primer beso y lo protege desesperadamente)
A menudo este personaje puede resultar desesperante o profundamente irritante. Más de una vez leyendo un Shojo me han dado ganas de gritar:

-¡Pero dile algo, joder, no te escondas!

Y cuando mete la pata en una situación (que se veía venir de lejos)

-¡¿Ves?!¡Por boba! ¡Por imbécil! ¡Te jodes! Tendrías que haber hecho eso desde el principio…

No puedo evitar pensar que representa a la típica chica obediente, es un personaje a menudo muy condicionado por el machismo y las normas sociales (aunque de vez en cuando me encuentro alguna que otra revolucionaria y me animo)


EL CHICO

¡Oh, ah! Aparición estelar, y es que no puede concebirse un Shojo sin El Chico. Generalmente su función es la de hacer de novio ficticio de la lectora (o lector, no voy a meterme con los gustos de cada cual) pero aparte de tener un buen diseño y de que esté bueno, a nivel interior ha de ser mínimamente interesante (porque en este tipo de historias idealizadas se suele aspirar a algo más que sólo sexo desenfrenado)

Puede haber dos extremos:

-El chico inútil-torpe-tímido que viene a ser lo que comúnmente se llama un pringao, pero que tiene un gran corazón, buenas intenciones y que trata muy bien a la protagonista. Para que la pobre no termine el resto de sus días con un calzonazos, por muy bueno que sea (y que esté) generalmente suele endurecerse al final de la obra y ser el tipo más duro de todo el barrio-ciudad-prefectura-región-lo que sea.

-El chico malo, celoso, posesivo y violento que jugueteará con la protagonista y la hará sufrir, pero que al final descubre el poder del amor y se deja pintar las uñas de negro… no, mentira, quería decir que al final tiene su corazoncito y todo y se preocupa por la prota, ablandándose y mejorando en lo que a la relación se refiere (pero no se especifica si con los demás seguirá siendo un hijo de la gran Bretaña) Miedo me da el que todas las historias acaben con un “y yo a ti también te quiero” “te he amado durante todo este tiempo” “me gustas desde que te vi” porque a saber si la tontería le dura al chaval después de unas semanas y no termina dándole una paliza brutal a la pobre chica.
NOTA: Este tipo predomina en las obras de Mayu Shinjo, a la cual admiro mucho; me encantan sus obras a pesar de que sean repetitivas (otro día las analizaré)


LA AMIGA DE LA PROTAGONISTA

Si la protagonista es alocada e impulsiva, su amiga será formal y reflexiva (pero con un genio terrible si estalla, que es formal pero no tiene horchata en las venas). Si por el contrario, la protagonista es tímida, su amiga será una loca que vista de forma estrafalaria (aunque se diga que es moda) y generalmente llevará algún peinado o complemento que junto a la indumentaria y comportamiento, haga pensar que desayuna cereales hechos de pastillas de Prozac. Suele animar a la prota o consolarla, aunque no es raro que también intente hablar con El Chico. Si es calmada dialogará (aunque puede que estalle al final) y si es una loca, probablemente acabe deviniendo en un estrépito de gritos terroríficos, gestos terroríficos y miradas, por ejemplo, terroríficas (más de una vez estos encuentros terminan con la divertidíiiisima escena de la amiga corriendo tras el chico dándole bolsazos en la cabeza y llamándole de todo menos bonito)

EL AMIGO DEL CHICO
Bueeeno, aquí hay mucha variedad. Puede ser el típico tío sensible, en ocasiones demasiado afeminado en el cual se puede apreciar un amor o adoración hacia su amigo (rozando el Yaoi) o puede tener menos sensibilidad que una piedra. Este amigo, o intenta hacer de celestina entre la protagonista y El Chico o (con perdón) se la pela lo que pase entre esos dos. Creo que es el personaje que más puede variar, tanto en lo que a la personalidad como en lo que al estilo se refiere.


EL AMIGO DE INFANCIA DE LA CHICA

Y es que no podían faltar los triángulos amorosos, señoras y señores. Este amigo conoce a la prota desde su más tierna infancia llegando a considerarse casi como hermanos (o la conoce desde hace poco pero tienen una relación muy estrecha). Con la llegada de la adolescencia este amigo es un hermano que empieza a sentir cierta atracción por la protagonista (¡viva el incesto!) y que está dispuesto a ser “algo más que amigos”. En general o la chica pasa de él porque no lo ama, ya que le considera un hermano y no puede pensar en él como pareja o directamente ignora lo que su amigo siente por ella, ya que solo tiene ojos para El Chico. En poquísimas ocasiones (al menos que yo haya visto) termina con la protagonista, teniendo que conformarse con un personaje secundario.
Personalmente he preferido romper mis relaciones con amigos de infancia, no vaya a ser que uno sea el elegido para protagonizar una historia shojo y que mi vida no sea más que unas cuantas frases e idioteces en plan “oh, ah, Fujimori te quiero” al principio para luego quedar relegada a un segundo plano y acabar con un personaje más patético, si cabe, que yo.


LA RIVAL

¡¡¡¡¡Chán chán cháaaaaaaaan!!!!!
Personaje estrella en cualquier shojo que se precie, ya que por si no fuera poco el tener un triángulo amoroso Chico-Protagonista-Amigo de infancia, la aparición de una rival (o varias) complica las cosas, haciendo más interesante (cuando no desesperante) la historia. Y es que… ¿Para qué conformarnos con triángulos amorosos cuando pueden hacerse pentágonos amorosos, hexágonos amorosos o prismas octogonales amorosos?
Generalmente La Rival es muy guapa, manipuladora y no dudará en emplear métodos poco ortodoxos con tal de conseguir sus objetivos… vamos, un zorrón redomado con ascendente arpía por rama materna. La mayoría de los líos a menudo están causados por ella, la cual siente un placer casi orgásmico al putear a la protagonista.
Pueden pasar dos cosas:

-Que no sea taaan lista o bruja como para conseguir sus objetivos y termine rindiéndose, abrazada a la protagonista y deshaciéndose en un mar de lágrimas, suplicando perdón y pidiéndole que sean amigas, por aquello de darse cuenta de que molestar a los demás no está bien y que ha visto la luz, encontrando una nueva vía espiritual y demás chorradas varias.

-Que sea lo suficientemente mal bicho como para estar a puntiiiiiiito de estropearlo todo, pero que la cosa se arregle en el último instante. En ese caso, desaparecerá muerta de rabia. Suele acabar con un divertido epílogo en el que aparece fregando, haciendo montañas de deberes o perseguida por El Salido (ver más adelante)

Hay una tercera opción, que es que consiga quedarse con El Chico, pero esto es un shojo y tiene que tener un final feliz. En el caso de que esto ocurra, la prota acabará con un chico mejor que el que se ha llevado la otra pelandrusca (aquí es donde puede que El Amigo de Infancia tenga éxito)


EL RIVAL

En ocasiones, cuando tanto la protagonista como El Chico intentan iniciar una relación, quieren progresar o están en ello, no suele faltar el equivalente masculino de La Rival. Este personaje no se conformará con boicotear la relación, de hecho querrá quedarse con la protagonista a toda costa, bien porque se ha enamorado de ella o bien por jorobar al Chico (opción más probable, ya que él y El Chico suelen tener piques. El amor surge luego, a fuerza de verse con la chica). Dejando a un lado que es malo malísimo (y a menudo muy inteligente y retorcido, además de tener un cuerpo de infarto para poder rivalizar con El Chico) suele caer bien (o no).


EL SALIDO

Si no metes el gag del Salido en tu obra, no podrá ser encumbrada como el shojo más hilarante de todos los tiempos (nótese el sarcasmo). Seamos Realistas, salidos hay a patadas repartidos por el mundo (para desgracia de las féminas) así que en la ficción no podrían faltar.
Hay que decir que El Salido es un tipo que despierta bastante aversión, ya sea porque es un Friki insufrible (y salido), un engendro asqueroso (y salido) o cualquier cosa no muy agradable (y salida). Ante todo tiene que ser SALIDO, que para eso es El Salido.
Al parecer, sus mayores aficiones son perseguir a las chicas de manera disimulada para mirarles las braguitas en cuanto tiene ocasión, espiar a las chicas en el vestuario femenino, forrar sus carpetas con fotos de mujeres despampanantes (cuando no tiene empapelada toda la taquilla o peor aún, su habitación con fotos de la protagonista, cosa que deja ver una obsesión nada sana)
No sé por qué este personaje suele llevar pegada a la mano (si no es que su propio brazo ha mutado, cosa que no me extrañaría) alguna muñequita decorada a su gusto, al estilo de las Dollfies. Imagino que esto es un símbolo que refleja a la vez la inmadurez y mal estado mental del chico, aunque sin ser tan profundos simplemente podría decirse que la lleva ya que no puede conseguirse una novia REAL. No sé yo qué hará este muchacho con sus juguetes en sus ratos libres, pero hay cosas que es mejor no saber.


EL VIEJO VERDE

Vaaaleee no es un personaje, ni siquiera podría entrar en la categoría de secundarios ya que posiblemente no aparezca más de tres viñetas en toda la obra. Ni siquiera sale en muchos shojos, pero he visto este personaje en varias historias y a pesar de que sea profundamente desagradable o zafio, el que tenga un estilo SD en el 90% de los casos le da un aspecto adorable… ¿Cómo odiar a un viejecito de proporción 1 a 2?


Bueno, creo que no me dejo nada más, otro día continuaré analizando más cosas, que ya me he extendido bastante por hoy. Gracias por leer esta entrada, espero que al menos os hayáis divertido algo.

¿Los animales ven en blanco y negro?

Depende del animal y de su hábitat natural. Los perros doberman y los chihuahuas ven en blanco y negro y borroso, mientras que los pequineses lo hacen en sistema NTSC con resolución de 625 líneas. Halcones, guepardos y ballenas jorobadas han desarrollado visión panorámica en 3D con Dolby Sorround (where available). Los gusanos de tierra apenas logran sintonizar el UHF y se les va la señal cada dos por tres.

¿Cómo funciona un disco duro?

Los discos realmente duros se acercan a los datos y les dicen que como no se graben ellos solitos les parten las piernas.
Hay varios tipos, los de conexión Fireware, que intimidan a las ventanas de error de formato con un soplete y una lata de gasolina y los de conexión USB, que se decantan más por las ganzúas metálicas y los puños americanos. Ambos tipos llevan gafas de espejo y mascan tabaco negro.

¿Por qué nos salen canas?

Principalmente porque los melanocitos, células contratadas hasta fin de obra por el cuerpo humano para repintar el cuero cabelludo los primeros de mes, cogen baja por estrés. Un susto fuerte o el propio proceso de envejecimiento alteran el ánimo de los melanocitos, ya de por sí muy solidarios con lo que les facilite trabajar menos

lunes, 15 de diciembre de 2008

¿Cuándo son peligrosos los lunares?

Es una pregunta que se oye con frecuencia:

¿CUANDO SON PELIGROSOS LOS LUNARES?

Especialmente cuando se combinan con rayas o cuadros escoceses. Semejante mezcla de tramas es un atentado contra el buen gusto. Además, si un presentador de TV osara aparecer así en pantalla, las reverberaciones de las ondas hertzianas destrozarían el receptor de TV, generando una reacción en cadena de implosiones positrónicas piezoeléctricas, acabando con la programación matinal tal y como la conocemos.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Pararse a pensar puede ser peligroso...

Pararse a pensar puede ser peligroso.
En primer lugar, porque depende de en dónde te pares las consecuencias pueden ser catastróficas. Más de una vez los trenes han arrollado a personas que les dio por pensar cuando cruzaban la vía... estoy segura de que si los habitantes de Pompeya hubiesen corrido en vez de pararse a pensar (ya sea en cuestiones metafísicas psicosacrosantas de la época o en lo bonito que quedaba el montecillo ese todo de rojo) hubiesen sobrevivido.
Pero bueno, también es cierto que es peligroso por lo que pueda resultar de aquello.
Dependiendo del grado de cultura y cantidad de conocimientos que se tenga, los asuntos pueden ser complicados de cojones y ya no digo nada si se viven situaciones extrañas.

Os estareis preguntando por qué hablo de esto...
Porque creo que es un tema del que merece la pena hablar y porque me da la gana (que para eso es mi blog)
Bien, otra de las razones por la que digo esto es porque el otro día me pasó una cosa cuando no curiosa, preocupante. Yo suelo meterme en mi mundo y darles muchas vueltas a las cosas, pero lo del otro día fue un caso aparte... me dio por pensar el por qué de las cosas de manera detenida. Resulta que una idea me llevó a la otra y terminé no sólo desviandome completamente del tema sino que también me entró una paranoia gordísima:

Acabé imaginando que yo era una guerrera que vagaba por la tierra media cazando dragones rojos, pero que no podía ver ninguno (no caí en la cuenta que ingiriendo según qué pastillas se ven dragones rojos voladores en cero coma)
Buscando buscando acabé encontrándome con un ser de un metro de altura, verde y con cuerpo humanoide... su cabeza no tenía cara, pero estaba coronada por una antenita de cuya punta asomaba un ojo (creo que la función de este ojo era despistar a posibles depredadores, porque creo que el bicho me miraba por la boca, que se encontraba en el cuello. Más tarde descubrí que me hablaba por una raja que tenía en el estómago)
El caso es que le dije:

-Hola, estoy cazando dragones rojos pero no veo ninguno, eres un marciano?

A lo que él me respondio:

-soy vegetariano (cosa perfectamente comprensible a juzgar por su color)

Le dije que si me podía ayudar a cazar dragones y me respondió que no, porque no cazaba lo que no iba a comer y los dragones eran carne. Acabamos disertando acerca de la exquisitez y nutrientes de las ensaladas, pero aquello acabó en un concurso de a ver quién se sabía más nombres de Mc Menús. El extraterrestre resultó ser un completo gilipollas.
Finalmente abandoné al presunto (palabra que adoran los periodistas porque la meten por doquier, otro día hablaré sobre eso) marciano y continué andando.

Asombrosamente, llegué a un campo que parecía de hierbajos pero que luego resultaron ser plantitas con dos pétalos que parecían alas de murciélago y una especie de capullín con forma de cabeza de lagarto en la punta... Resulta que había llegado a una plantación de plantas-dragones. En ese momento pensé:

-Que se joda el marciano ese de los cojones, ahora todos los dragones serán para mí.

Comencé a recogerlos (cosa nada fácil porque los cabrones tenían espinitas a modo de dientes y mordían) y en esto me salta un duendecillo con un canuto enorme en la boca gritándome que qué coño estaba haciendo y que no le robara su plantación, que si no él y su comuna duendil no podrían colocarse. Se me quedó mirando fijamente y...

...Y en ese momento volví a la realidad para darme cuenta de que el ser que tenía mirándome frente a mí no era otro que mi profesora de psicología, a la cual llamo cariñosamente (no tanto) La Psicoloca.
Para mi horror, me estaba haciendo una pregunta... Dios mío, ¿cómo explicarle que había estado empanada y que no presté atención? (Siendo La Psicoloca, fijo que me descuartizaba, robándole el puesto a cierto descuartizador que conozco)

-No, verá, es que estaba muy ocupada cazando dragones rojos por la Edad Media, discutiendo con marcianos y jodiendoles las plantaciones a los duendes como para escucharla, profesora:

El caso es que un compañero mío me susurró lo que se supone, era la respuesta a la pregunta que yo no había oído: esternocleidomastoideo, a lo cual yo respondí llena de incredulidad (y más alto de lo que hubiese querido)

-SÍ, LOS COJONES

La profesora dio un pequeño respingo y me dijo:

-Muy bien, cariño, respuesta correcta pero modere su lenguaje.

Yo flipando en colorines. Más tarde me enteré de que lo que me preguntó era algo parecido a "qué produce la testosterona". Evidentemente, los cojones (aunque había que responder testículos)

Tuve muchísima suerte y desde aquel día no he vuelto a permitirme pensar tanto en las clases, porque termino imaginándome cosas raras...
Hasta ahí la anécdota, espero que os haya gustado

viernes, 12 de diciembre de 2008

Presentación

Bien, ya que he iniciado una cuenta y creado un blog nuevo, lo lógico sería hacer una breve (o no) presentación a modo de introducción:

Bien, en primer lugar, debo decir que este blog no tiene otra finalidad que la de entretener(me). Advierto que en este blog trataré tanto temas serios como bromas.
Espero ir enriqueciendo y dando vida poco a poco a mi blog con nuevas entradas, que espero resulten cuando no interesantes, al menos entretenidas.

Nada más por el momento, un saludo a todos